|
Lotófago: Pintura figurativa o abstracta ¿En dónde nos ubicamos?
Eduardo Vega de Seoane: Me han definido como abstracto pero la verdad es que no creo serlo, como tampoco soy figurativo, o quizás sea ambas cosas. La división entre abstracto y figurativo me parece limitadora. Cuando me pongo a pintar las cosas surgen de una manera espontánea en la que no existen categorías, porque al principio no sabes cuál va a ser el resultado final. Me gusta que no se sepa que va a pasar a continuación, como en la naturaleza, donde el salto de la vida a la muerte ocurre sin más.
Lotófago: Razón o emoción
EVS: Antes emoción que razón. Para mi lo importante del arte es esa parcela que no puedes explicar, la vertiente del sugerir para que un segundo, el espectador, continúe la historia. Para conseguir eso el pensamiento es una herramienta más, pero lo que realmente pesa es el sentimiento, que da una coherencia interna y una estructura a la composición. Sin él la obra sería un rompecabezas sin resolver.
 |
Lotófago: ¿Y qué tipo de emoción plasmas?
EVS: No me interesa demasiado el drama, ni nada que proceda de la violencia. Esa es una vertiente que se toca mucho en el arte porque genera impacto, casi me atrevería a decir que se utiliza mucho porque es la tecla fácil. Pero en mi caso la violencia inhibe la libertad. Prefiero expresar mi propia espiritualidad, sin golpes de efecto pero con fuerza.
Lotófago: ¿Cómo has llegado a tu estilo actual?
EVS: Cuando acabé mis estudios de mano de Mª Luisa Esteban estuve una temporada buscando pero, afortunadamente, tu propia evolución humana te empuja a desarrollar un lenguaje propio. Según vas ganando vivencias ese lenguaje se enriquece y evoluciona contigo. Y lo mejor de todo es que el proceso continúa hasta que mueres. Ese lenguaje es tu identidad como artista, el denominador común de tu obra, que en ocasiones puede llegar, incluso, a coartar la libertad. Parte de mi trabajo consiste en evitar que eso suceda, hay que ampliar tu lenguaje para seguir aprendiendo a ser libre.
|
|