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Citas de Robert Hughes

La sala de subastas, como todo el mundo sabe, es un medio excelente para mantener los precios en niveles ficticios, porque la gente imagina que los precios de subasta son necesariamente reales.
El dibujo nos lleva a una relación con el objeto diferente, más profunda y totalmente experimentada.

La mayoría de las veces la gente quiere comprar lo que compra otra gente. Se mueven en grandes grupos, como las anchoas, todas iguales. Se busca la seguridad del grupo. Si uno quiere Schnabel, todos quieren Schnabel; si uno compra un Keith Haring, entonces se venderán doscientos Haring más.
El dibujo nunca muere, se mantiene por los pelos, por el hambre que satisface… por el deseo de una relación activa, investigativa, manualmente vívida, con las cosas que vemos y sobre las que anhelamos saber… es aparentemente inmortal.
Los precios del arte están determinados por el encuentro entre una escasez real o inducida y el deseo puro e irracional; y no hay nada más manipulable que el deseo.
La idea de que el dinero, el mecenazgo y el mercado automáticamente corrompen la imaginación es una ficción piadosa en la que creen algunos utópicos de izquierdas y algunos tipos geniales como William Blake, pero es una idea negada rotundamente por la historia en sí misma.

Con sus contornos quebrados, sus perplejos ojos interrogativos y una sensación general de inestabilidad, Las señoritas de Aviñón es todavía una pintura perturbadora, después de tres cuartos de siglo, una refutación de la idea de que, en el arte, la sorpresa no necesariamente se apaga. Ninguna pintura pareció nunca tan convulsiva.
El museo ha suplantado de largo a la iglesia como foco emblemático de la ciudad americana.
Por regla general, el dinero hace mucho más bien que mal a los artistas. La idea de que uno puede beneficiarse del agua helada, los curruscos de pan y los coleccionistas morosos está hoy en día casi en extinción, así como creer en el poder reformatorio de los azotes.
Un precio justo es el más alto que un coleccionista puede ser inducido a pagar.
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